Carlos A. Mora V.
No esperes que tu práctica permanezca siempre libre de obstáculos. Sin estorbos la mente que busca la iluminación puede consumirse. Por ello un anciano dijo, "Alcanza la liberación en las vicisitudes." Maestro Zen Kyong Ho
Hemos insistido en resaltar la importancia, como lo manifiesta Buda de no permitir que el sufrimiento nos ancle en nuestro crecimiento espiritual. Lo relevante que es estar atento a los signos y señales que el diario vivir manifiesta, saber aprovechar la oportunidad de vida y cumplir los roles que nos corresponde desempeñar.
Tomar además, conciencia plena de lo que representa la oportunidad de vida que se nos ha dado y aprovechar todo el tiempo que se nos concede a favor de que nuestro karma poco a poco vaya desapareciendo.
Estar pendiente, de no descuidar nuestro crecimiento espiritual que es lo trascendente, cultivar nuestro espíritu, identificarnos con las virtudes, con todo aquello que nos permita ser felices, armónicos, auténticos.
No hay que olvidar como lo comenta Maestro Zen Seung Sahn , que si observamos de cerca a los seres humanos en el mundo actual te das cuenta de que no son humanos. No actúan como seres humanos. Si un ser humano actúa correctamente, entonces él o ella se convierte en un verdadero ser humano. Momento tras momento, ¿qué hacemos? ¿Cuál es nuestra dirección correcta? Momento tras momento, ¿cuál es nuestra vida correcta? ¿Cómo encontramos nuestro camino correcto? ¿Cómo salvamos a todos los seres del sufrimiento?
Venimos a este mundo con las manos vacías. ¿Qué hacemos en este mundo? ¿Por qué hemos venido a este mundo? Este cuerpo es algo vacío. ¿Qué es esta cosa que lleva este cuerpo de un lado a otro? ¿De dónde vino? Debemos entender esto, debemos encontrar esto. Así que si queremos encontrar esto debemos preguntarnos a. "¿Qué soy?" Siempre mantengamos esta gran pregunta. El pensamiento debe desaparecer. Debemos quitar todo nuestro pensamiento, cortar nuestros pensamientos. Entonces nuestro verdadero ser aparece, entonces nuestra mente verdadera aparece...
¿Cuánta gente quiere de verdad practicar en este mundo? Mucha gente no practica nada, luchan día y noche, y ejercitan su deseo, su ira, su ignorancia. Cuando perdemos nuestro cuerpo, entonces no tendremos nada que podamos llevarnos con nosotros. Cuando este cuerpo desaparezca, ¿qué nos llevaremos? ¿Qué haremos? ¿A dónde iremos? No lo sabemos ¿verdad? Si este "no-saber" es claro, entonces nuestra mente es clara, entonces también el lugar a donde vamos es claro. Entonces comprendemos nuestro trabajo, entonces por qué hemos nacido en este mundo. Entendamos qué hacemos en este mundo. Cuando entendamos esto podemos convertirnos en un ser humano.
UNA A UNA CADA COSA LO TIENE
Nos recuerda mallo el Maestro Zen Seung Sahn rcaweb.net que el Maestro Zen Seung Sahn en una Charla Dharma en el Centro Zen de Cambridge, 19 de diciembre de 1985, dijo:
Si tu centro se vuelve fuerte, entonces puedes ver correctamente, oír correctamente, oler correctamente, el pensamiento es correcto, la acción es correcta. Si tu centro se mueve, entonces esto no es correcto. Por tanto espero que libremente todos inspiréis y espiréis: "mente clara, mente clara, mente clara". Percibid vuestra mente aquí (indicando al área que se encuentra por debajo del ombligo. Inspirad, espirad, "mente clara, mente clara," o "Kwan Seum Bosal, Kwan Seum Bosal, Kwan Seum Bosal." Cuando inspiras, tu estómago se vuelve grande; cuando espiras tu estómago se vuelve pequeño. Con práctica, tu centro se torna más fuerte, más fuerte, más fuerte. Entonces puedes controlar tu respiración, tu condición, tu situación. Entonces puedes creer en tu verdadero ser al cien por cien. Luego puedes ver claramente, oír claramente, oler claramente, pensar claramente, actuar claramente. El cielo es azul, la pared es blanca, el árbol es verde, el perro está ladrando "guau guau", así simplemente todo es la verdad. Esto se vuelve tuyo. El mundo entero se vuelve tuyo.
La pared es blanca. ¿Cuánto crees en que la pared es blanca? El cielo es azul. ¿Cuánto crees en que el cielo es azul? Entender únicamente que "el cielo es azul" no puede ayudarte. ¿Cuánto crees en esto? ¿Un diez por ciento? ¿Un veinte por ciento? ¿Un noventa por ciento? Incluso con un noventa por ciento tienes un problema. Cree al cien por cien.
Puedes creer en tu verdadero ser al cien por cien. Entonces puedes creer al cien por cien que el cielo es azul. ¡Es posible!
Esto significa que tu mente es completa. El sol, la luna, las estrellas: todo es completo. Una a una, cada cosa es completa. Tu mente tiene sustancia, luego el sol, la luna, las estrellas, todas las cosas tienen sustancia, la misma sustancia que tu sustancia. Así pues una a una, cada cosa la tiene: la sustancia. "Una a una, cada cosa es completa; una a una, cada cosa la tiene." Lo siguiente: la sustancia, el nombre y la forma se convierten en uno. Por tanto la sustancia ya aparece en todas las cosas. El cielo es azul, el árbol es verde, la pared es blanca, todo esto se vuelve tuyo.
Entonces puedes hacerlo todo, en este punto. Así que espero que todo el mundo lo intente, tan sólo "no-sé", intentadlo, intentadlo, intentadlo, entonces vuestro centro se volverá más fuerte, más fuerte, más fuerte. Luego puedes creer en tu verdadero ser al cien por cien. Entonces todo es claro. Por tanto espero que vayáis derecho, lo intentéis, lo intentéis, lo intentéis, pronto alcancéis la iluminación, y salvéis a todos los seres del sufrimiento.
Gracias.
Anécdota Zen
Nos recuerda /entradadeemergencia.blogspot.com, que Hui-k'o pidió a Bodhidharma una y otra vez que lo instruyera, pero siempre era rechazado. Sin embargo, continuó sentado meditando fuera de la caverna esperando pacientemente en la nieve con la esperanza de que Bodhidharma por último cediera. Desesperado, al final se cortó su brazo izquierdo y se lo presentó a Bodhidharma como testimonio de su angustiada sinceridad. Entonces Bodhidharma por fin le preguntó qué quería.
-No tengo paz en mi espíritu -dijo Hui k'o-. Te ruego que lo pacifiques.
-Trae tu espíritu aquí y ponlo ante mí -replicó Bodhidharma- y te lo apaciguaré.
-Pero cuando busco mi espíritu no lo encuentro -dijo Hui- k'o.
-Ahí tienes -replicó en seguida Bodhidharma-. Ya he apaciguado tu espíritu.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados